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Paramédico que rescató a recién nacido abandonado entre la basura en Castaños relata la impotencia y emoción que vivió durante el auxilio

Elías Antonio Hernández Flores, voluntario y paramédico con casi tres años de servicio, recordó el momento en que encontró a un bebé recién nacido dentro de una bolsa de plástico entre la basura. Asegura que actuó con profesionalismo pese al impacto emocional y confía en que el menor encuentre una familia que le brinde amor y protección.

CASTAÑOS, COAHUILA a 25 de junio del 2026.- En una fecha simbólica para su profesión, el Día del Paramédico, el socorrista Elías Antonio Hernández Flores protagonizó un hecho que marcó su vida y su labor: el rescate de un recién nacido abandonado entre la basura en la colonia Independencia del municipio de Castaños.

Elías Antonio Hernández Flores, paramédico voluntario con casi tres años de servicio, relató que el hallazgo del menor ocurrió tras el aviso de una mujer que escuchó ruidos detrás de un contenedor de basura. Al acudir al sitio, confirmó la presencia del bebé en condiciones críticas.

“Empecé a buscar la zona y me percaté de que el bebé estaba debajo de unas ramas. Procedí a sacarlo, limpiarlo y brindarle los primeros cuidados”, explicó.

El pequeño se encontraba dentro de una bolsa negra de plástico, por lo que la prioridad del rescatista fue protegerlo del frío y estabilizarlo para su traslado inmediato a atención médica.

El hecho, ocurrido en una fecha dedicada a reconocer la labor de los paramédicos, dio un significado aún más profundo a la intervención del socorrista.

“Esta noticia me agarró de sorpresa. Nosotros hacemos esto de corazón, sin esperar nada a cambio, pero que haya sido justo en el Día del Paramédico lo hace algo muy especial y emotivo”, expresó.

El paramédico reconoció que, aunque está capacitado para atender emergencias, el impacto emocional fue fuerte al tratarse de un recién nacido indefenso.

“Sentí mucha impotencia y tristeza. Soy padre de familia, entonces me llegó al corazón. Nunca te preparan para ver algo así”, comentó.

Hernández Flores destacó que en el momento del rescate dejó a un lado lo emocional para actuar como profesional.

“Dejé de ser un padre de familia para convertirme en un paramédico y poder ayudarlo. El corazón lo traía hecho bolita, pero el entrenamiento nos llevó a hacer lo correcto”, señaló.

Vecino de la colonia Libertad, el socorrista cuenta con casi tres años de servicio y ha participado en múltiples emergencias, incluidos cinco partos exitosos en domicilios y traslados.

Su vocación nació tras una experiencia familiar ocurrida hace 16 años, la cual lo motivó a dedicarse a salvar vidas.

Elías Antonio Hernández Flores, padre de dos hijos, aseguró que su familia se siente orgullosa del trabajo que realiza, especialmente por la coincidencia del rescate con una fecha tan significativa.

Finalmente, expresó su deseo de que el menor pueda integrarse a un hogar que le brinde amor y protección.

“Me gustaría que encontrara una familia adecuada, que le abra los brazos y el corazón para que sea amado como debe ser”, concluyó.